Caracas, 05 de mayo de 2016 -. Tímidos al principio un grupo de niños, con edades comprendidas entre 9 y 15 años, iniciaron el taller de decoración de la Cruz de Mayo, celebrado en la Casa de la Juventud y Memoria Robert Serra, ubicada en la parroquia La Pastora, un espacio recuperado por la Alcaldía de Caracas, en el que Laura Funes fue la voz guía, que se encargó de arraigar profundamente en los presentes las raíces de la tradición.
Como parte de las celebraciones a la Cruz de Mayo, se acostumbra realizar un ritual de vestimenta, en el que cada participante dedica su creatividad e ingenio a la decoración del objeto de madera. “La cruz decide como quiere vestirse”, aseguran los fieles a la tradición que la creatividad surgida al momento de decorar o vestir la madera es condicionada por la cruz a la que se rinde culto.

Algunos de los niños confesaron que sus familiares celebran la tradición, mientras otros se sentían entusiasmados de ser los multiplicadores del mensaje en sus familias, donde prometieron iniciar una larga tradición. Aprendieron muchas cosas, entre ellas el origen del culto a la Cruz de Mayo, el cual es definido como mágico y religioso, tiene un significado muy propio de la cultura nacional, la madera con la que está hecha la cruz simboliza la naturaleza, cuenta la leyenda que la tradición comenzó cuando se realizó la primera cruz con la madera de un árbol que alguna vez dio buena cosecha, se le pidió con mucha fe por la fertilidad de las tierras y las peticiones fueron concedidas.
Desde entonces se adornan las cruces en el mes de mayo, que marca el inicio de las fechas de primavera, cuando florecen los cultivos, los colores con los que se viste el objeto son alusivos a frutos y flores varias. Cuenta la tradición que lo que se pida con fe a la cruz, ella lo concederá, además reúne las energías, positivas y negativas por ello anualmente antes de ser decorada, el vestido que se quita y se quema, para limpiar la Cruz de impurezas ante la nueva época.
Desde La casa de la Juventud y Memoria Robert Serra, se estimuló la creatividad de los niños pertenecientes a la comunidad de La Pastora, quienes sin costo alguno, pudieron disfrutar de esta clase magistral sobre tradiciones y manualidades. Cumpliendo así con el objetivo de la Alcaldía de Caracas, en el desarrollo de sus políticas culturales, las cuales permiten que los integrantes de la comunidad empleen su tiempo libre en actividades recreativas de tradición nacional.
Texto: María Teresa León. Fotos: Albert Cañas
