Estudiantes rescatan mitos y leyendas

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Caracas, 08 de julio del 2016. Profesores, niñas y niños de las escuelas distritales de Caracas cerraron ayer el programa Poesía, Cuentos, Mitos y Leyendas que lleva adelante el Ministerio del Poder Popular para la Educación. La actividad realizada en la sala Carlos Orta del Teatro Alameda, de la parroquia San Agustín, contó con la presencia de unos 300 estudiantes de educación inicial y básica, quienes disfrutaron de seis puestas en escena y un espectáculo musical.


Dalia Marrufo, coordinadora de Promoción Cultural de la Zona Educativa del Distrito Capital, destacó que la muestra refleja el trabajo de formación que se ha venido realizando con los estudiantes a lo largo del año escolar. Asimismo, indicó que las actividades han sido acogidas con mucha receptividad en cada uno de los planteles educativos. “Todo lo que sea fantasear, el trabajar a nivel cultural, siempre ha sido para los estudiantes muy interesante”.

Poesía, Cuentos, Mitos y Leyendas es una iniciativa que se inició a mediados de año escolar y busca fomentar desde cada una de las instituciones educativas el rescate del acervo cultural del país. En ese sentido, Marrufo comentó que “es importante que nosotros tengamos un conocimiento claro de cuáles sos nuestras raíces, nuestros orígenes y nuestras expresiones culturales. A veces estamos bombardeados por los medios de comunicación de otros tipos de cultura que no son las nuestras, y a partir de estas actividades lo que estamos es rescatando todo eso que viene de nuestros antepasados, de nuestro pueblo, para que nuestros estudiantes empiecen a apropiarse de ellos”.

La actividad inició con un recital de poesía a cargo de los profesores Camilo Hernández, Narciso Martínez, Inés Urbelo e Iván Villamizar, quienes se pasearon por poemas de su autoría y Aquiles Nazoa. La Mujer de las caderas de Guárico, El cobarde, El legado de un amigo fueron parte de las piezas que declamaron en la sala del Teatro Alameda, donde niños y adultos escucharon con mucha atención. Inés Urbelo expresó que la poesía forma parte de su vida. “Me acuesto pensando qué voy a escribir y me levanto escribiendo. Vivo soñando. Más que poeta soy una soñadora”.Tras el recital, seguidamente subieron al escenario los niños y niñas de la Escuela Básica Nacional José Antonio Páez, de Caricuao, con la obra La sonrisa de la llorona, a cargo de ocho estudiantes.

En esta versión se pudo observar a un Juan Hilario que sale despavorido ante la imagen de una hermosa mujer que ronda por los caminos oscuros. A ellos les siguió el grupo de la Escuela Básica Nacional Bolivariana Sabaneta, de El Junquito, con la recreación de El Silbón. Cuenta la leyenda que nunca se sabe dónde está porque, si su silbido se oye lejos es porque está muy cerca y, si se oye cerca, el fantasma ya está lejos. Posteriormente, se escenificó la leyenda de La Mujer Mula, a cargo de la Escuela Básica Nacional Bolivariana Andrés Bello, de Antímano. La pieza muestra a una joven que por negarle un plato de comida a su madre se transformó en una mula que deambulaba por los campos.

La Escuela Básica Eleazar López Contreras, de Caricuao, mostró a La Sayona, una de las leyendas más famosas de nuestro país. Los relatos cuentan que se trata de una mujer hermosa que se le aparece a los hombres enamorados y parranderos que andan de fiesta en fiesta. La Eleazar López Contreras le dio paso a las instituciones educativas Cacique Tiuna, de Coche; Aplicación y Augusto Pi Suñer ofrecieron su versión de El Silbón. El cierre estuvo a cargo del Conjunto magisterial Florentino y el Diablo, formado por profesores y estudiantes, quienes amenizaron el encuentro y recrearon el contrapunteo entre dos personajes de los llanos venezolanos.

De esta manera, profesores, niñas y niños demostraron lo aprendido, destacando lo importante que es mantener en el colectivo nuestros cuentos, mitos y leyendas para afianzar la identidad nacional. Además, su desarrollo permite ir incorporando a los más pequeños en el mundo teatral como una disciplina que les proporciona herramientas formativas.

Texto: María Milagros Sánchez / Ciudad Ccs
Foto: Milángela Galea / Alejandro Angulo Angulo

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