Caracas 07 de noviembre de 2016.- Las afueras del Teatro Teresa Carreño fueron el punto de encuentro pautado desde donde partiría el San Agustín Cumbe Tour. Envueltos en el ambiente de la Filven 2016, los asistentes intercambiaban saludos y presentaciones en varios idiomas. “Todos al autobús” dijo Reinaldo Mijares, quien es organizador de la iniciativa para dar comienzo al recorrido que prometía ser todo un acontecimiento.
El viaje comenzó al ritmo de los tambores ejecutados por el maestro Manuel Moreno, una premisa que nos acompañó hasta el final. Noel Márquez, presidente de la Fundación Grupo Madera, fue el encargado de dar la bienvenida al grupo, alegando que “no solo vamos a ver a San Agustín, lo vamos a sentir”.
Desde el autobús Yutong que puso a disposición el Ministerio de Transporte se podía sentir un espíritu de alegría. La primera sorpresa del día fue le integración del grupo San Agustín Cumbe Tour quienes, de forma teatral, subieron a mitad de camino para formar el alboroto.
La primera parada condujo al Fogón de Emilio, donde fueron recibidos por la comunidad que al escuchar la parranda se asomaron curiosos para saludar, en este lugar se respira venezolanidad. Allí, Emilio Mujica ofreció una degustación de lo que él llama “mojón de vieja” un dulce de su invención hecho a base de plátano, coco, papelón, clavos de olor y queso de res, que estuvo acompañado de un rico ponche tradicional.
De allí se trasladaron a La Tasquita, un lugar construido y manejado por la comunidad donde predomina la salsa, la risa y el compartir, y que tiene prohibidas las peleas y las apuestas, en ese lugar es imposible no echar un pie, al escuchar la salsa brava todos escogieron pareja para bailar un par de piezas. La música del grupo del tour no faltó, boleros y música popular nos deleitaron, mientras a nuestras espaldas se desarrollaba un partido de bolas criollas a propósito de la Copa Navidad Libertador.
Al salir, se inició la marcha hacia el metrocable, no sin antes detenernos frente al pasaje 5 de la urbanización San Agustín, que está cargado de la historia originaria del lugar por ser uno de los primeros urbanismos construidos en la zona.
Al llegar a la estación, el grupo se dividió para abordar los funiculares que ofrecen una amplia vista que se dividía en dos, al norte del centro de Caracas y al sur, parte de este sector popular. La llegada del metrocable representó para los habitantes de esta comunidad una oportunidad de integración con el resto de la ciudad, de la cual se sentían excluidos, así lo manifestó Noél Márquez. “La importancia del metrocable reside en que acercó la ciudad a los ciudadanos que están en las partes más altas, fue así como lo planteó el Comandante Chávez”.
Al llegar a la estación La Ceiba donde los asistentes conocieron un poco más de la historia local de la comunidad en el centro cultural dedicado al Grupo Madera. Mientras las flautas dulces de la clase de música sonaban, Emilio nos ampliaba conocimientos sobre el lugar, así pudimos saber que en la comunidad se integra una riqueza cultural enorme, derivada de la descendencia africana, a lo que Mujica declaró: “Somos alborotados debido a la mezcla de razas”.

La próxima parada fue en el sector La Fila, en la parte más alta, allí entraron al club Alegres All Star, lugar que parece detenido en el tiempo, sus paredes mezclan un ambiente gráfico que combina la espiritualidad, la música y el deporte.
Solo dos paradas faltaban para culminar el recorrido, la primera fue en el estudio de música La Calle de los Niños, lugar que inició en 1993 como proyecto social para el rescate de los jóvenes que hacen vida en la comunidad. Guiados por su fundador, Jesús Guzmán, los participantes grabaron el coro del tema musical del tour.
Finalmente, la parranda llegó al Teatro Alameda, sitio recuperado por la comunidad y el Gobierno Nacional donde se ejecutan obras teatrales, talleres, funciones cinematográficas y presentaciones de danzas. Con una gran fiesta culminó el recorrido, un espacio para el encuentro con la música y la cultura de una comunidad orgullosa de sus orígenes.
Texto y fotos: CiudadCCS
