El señor Galíndez un drama controversial de dos torturadores profesionales

Contenido

Caracas, 28 de abril de 2017.- La fiesta de las tablas continuó con la presentación de la obra El señor Galíndez, escrita por el dramaturgo argentino Eduardo Pavlovsky, y dirigida por el chileno Antonio Altamirano Fernández. Una pieza que durante 90 minutos, hizo reír al público asistente, gracias a los controversiales diálogos que componen el hilo dramático de la puesta en escena.

Con una escenografía inspirada en una vieja oficina de los años 80, con azulejos de color blanco y negro, dispuestos en forma de ajedrez, en la cual predominan elementos como: una antiguo escritorio que sirve de comedor, junto a tres casilleros color turquesa, dos vejestorias sillas de trabajo, una cama metálica desplegable y un conglomerados de cajas apiladas.

Resulta ser la tramoya perfecta para que el público disfrutara de una puesta en escena que relata la historia de Beto y Pepe, dos hombres de apariencia común, que realizan labores cotidianas de trabajo; y que discuten mucho respecto al pasado y el futuro de sus familias. Además del porvenir de su profesión.

Dicha profesión no es para nada común, estos dos personajes responden a las órdenes de un jefe, que ninguno de los dos protagonistas conoce, pero que sin lugar a dudas responden a sus órdenes, con gran respeto y entusiasmo. Beto y Pepe resultan ser dos ejecutores profesionales de tortura, camuflados dentro de la simpleza de una oficina, preocupados por trivialidades. Con el transcurrir de la pieza, va siendo evidente el miedo al desplazamiento que sienten Beto y Pepe, con la llegada de nuevo relevos o “pasantes”, enviados por las filas de alto mando del señor Galíndez.

El director de la pieza Antonio Altamirano Fernández expresó que esta obra fue una de las iniciales de Teatro de choque o Teatro político de Latinoamérica, particularmente de argentina, con el movimiento de Teatro abierto durante el período de dictaduras que vivió dicho país. “Pocos grupos empezaron hacer acciones políticas para informar lo que estaba ocurriendo. Por lo que nace la idea de montar la pieza al cumplirse 40 años de la dictadura de Chile, como un ejercicio de memoria”.

La obra fue estrenada en el año 2013, y se ha presentado en países como Suecia, Portugal y Argentina. Elenco está compuesto por María Paz Grandjean, Alejandra Jara, Gabriela Medina, Nicolas Zarate, Andrés Cespedes, Daniel Antivilo. Mientras que la ficha técnica está compuesta por Juan Pablo Corvalán, como asistente de dirección; Rocío Hernández, diseño integral; Francesca Ceccotti en la producción, Javier Rebolledo en la investigación; Rodrigo Leal como jefe técnico y Eduardo Gallagher en la tramoya.

Texto: Barrios Luna Yulexis / Fotos: Luis Bobadilla.

Scroll to Top