
Así se vivió el Velorio de la Cruz de Mayo en nuestras parroquias:

Antímano: Fe, décimas y el sentir del barrio en un emotivo homenaje al madero sagrado.
Caricuao: La parroquia ecológica unió canto, naturaleza y tradición para resguardar nuestra identidad.

La Candelaria: En el corazón de la ciudad, los vecinos hicieron vibrar el asfalto con flores y fulías.
Mayo es fe, lluvia y tradición que nos une.

¡Gracias a los cultores que mantienen viva nuestra cultura!
