Caracas, 06 de junio de 2016.- Eran casi las 8:00 de la noche cuando oscureció el Teatro San Martín y una luz resplandeció sobre el escenario. Desde las butacas se pudo observar la bandera de Venezuela sostenida en un asta, un piano y cinco mujeres sobre la tarima; esto era señal de que la trama iba a comenzar.
Todo estaba desordenado, ya que un fuerte temblor había sacudido la ciudad Capital y con ello sobrevinieron destrozos en un Colegio de San Martín, donde se pudo apreciar un conflicto entre dos familias en medio de la sacudida; es así como transcurre Lírica, una propuesta teatral de Gustavo Ott, desarrollada por la agrupación del Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), quienes fueron parte de la V edición del Festival de Teatro de Caracas (FTC).
Esta dramatización atrapa a los espectadores desde el principio. La pieza, dividida en cinco actos, logra un desarrollo artístico donde se evidencia la carga social por parte de dos mujeres que llevan sobre ellas una lucha para sobrevivir, después de la pérdida de sus esposos: uno fue asesinado por el otro, que ahora está en prisión.

De igual forma, la puesta en escena muestra cómo los hijos de ambas mujeres, Lenón y David, estudian juntos a pesar de la gran brecha creada por la rivalidad de sus familias. La amistad sobrepasa fronteras y ellos sin saberlo logran que sus madres, con ayuda de la directora del Colegio, profesora Ramírez, tengan momentos de reflexión y pudieran suavizar su manera de ver la vida.
Leonardo Romero, director de Atención Integral del Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario (MPPSP), informó que en la V edición del FTC el ente gubernamental va a tener cinco obras provenientes de grupos teatrales en las que participan privados de libertad.
“Esto es un paso más del Servicio Penitenciario y los privados de libertad que son los actores principales, utilizan la cultura como una herramienta de transformación social, como una herramienta para transmitirle al público que ellos son artistas”, destacó Romero.
Texto: Liani Mendoza. Fotos: Moisés Sayet.



