Caracas, 26 de febrero de 2016.- Luis Britto García, Juan Antonio Calzadilla, Félix Alberto Ojeda y Alejandro López, fueron los intelectuales encargados de llevar a cabo el conversatorio “Bolívar en el Corazón”, en la restaurada casa museo “Cuadra de Bolívar”, ubicada en parroquia Santa Teresa. La actividad fue desarrollada por la Alcaldía de Caracas.
La tertulia fue iniciada por el historiador Alejandro López, quien agradeció a Fundapatrimonio y a Fundación para la Cultura y las Artes (Fundarte) entes adscritos a la Alcaldía de Caracas por el empeño puesto en colocar al servicio de la comunidad una edificación que es considerada patrimonio de la ciudad y del país, por haber sido residencia de la familia Bolívar.
Por su parte el escritor Luis Britto García habló del Libertador desde su niñez afirmando que «esa casa de campo era un libro que se podía leer, donde se albergó una numerosa servidumbre en medio de un régimen de castas. Imaginó ver a Bolívar niño haciendo travesuras por los patios, formando su carácter y aprendiendo de sus maestros”. Britto también se refirió a la Carta de Jamaica, al Manifiesto de Cartagena, a sus cartas y al uso de la poesía en piezas maestras como “Mi delirio sobre El Chimborazo”, cuya autoría reconoció estar en tela de juicio por muchos historiadores y críticos.

El poeta Juan Calzadilla reivindicó la imagen de Bolívar expulsada de la Asamblea Nacional, señalando que a pesar de eso Bolívar está en el corazón de todos los venezolanos y que es un modo de pensar y de sentir. Habló sobre las circunstancias que han llevado a muchos poetas a escribir sobre el Padre de la Patria, nombrando, entre otros, a Pablo Neruda, Miguel Ángel Asturias, Miguel Otero Silva y muchos otros. Alabó la idea de restaurar la vieja casa de campo de los Bolívar y finalizó con una alegoría a Bolívar escrita por el poeta chileno Vicente de Huidobro.

Félix Alberto Ojeda, representante de las nuevas generaciones de historiadores, afirmó por su parte que el Bolívar que lleva en su corazón es el Bolívar de las dificultades, aquel quien enfrentó el hambre, la miseria, las traiciones, el exilio y el abandono para luego levantarse triunfante. Sus palabras llevaron a los presentes a pasearse por las cuatro oportunidades en las cuales el Libertador estuvo en Las Antillas. La primera en su primer viaje a Europa, donde tocó La Habana por dos días, su primer exilio hacia Curazao y Cartagena al caer la Primera República y luego su vuelta cuando José Tomás Boves acabó con su esfuerzo de liberación en 1813.
Enumeró las dos expediciones realizadas desde Haití, no sin antes dejar de mencionar las dificultades pasadas en Jamaica, con un intento de asesinato y las contrariedades que se le presentaron en Haití cuando los oficiales patriotas se peleaban por liderazgos militares.

Texto: Catherine Quinan. Fotos: Albert Cañas
