Caracas, 14 de diciembre de 2016.- A muchos les gusta bailar salsa, pero pocos saben diferenciar a ciencia cierta entre los distintos ritmos que integran ese mundo de los sonidos caribeños bailables a los que se les llama comúnmente salsa.
Douglas Álvarez, locutor del programa radial “La salsa de aquí”, cree que fue una estrategia para vender mejor y con más efectividad aquellos ritmos latinocaribeños y afrocubanos. Pero hay ritmos distintos, que han perdido su nombre original “No tanto para la gente de mediana edad, los cincuentones, que veían los discos que salían con su nombre, el artista y el género al que pertenecían… ahora todos dicen salsa nada más”.
Edmundo Pérez, director de orquestas, entre ellas la Big Band de San Agustín, es uno de los percusionistas más conocidos de la parroquia. Como músico ha representado a su sector y al país en Europa, los Estados Unidos y varios países de Latinoamérica.
“En los barrios de Caracas hablar de salsa no es hablar de una moda, sino de un fenómeno musical que es parte de la idiosincrasia nuestra”. “Mundito” cuenta que desde nuestra forma de caminar, hasta los gestos, están fuertemente influenciados por la música y la raíz histórica que compone al tejido social de las barriadas: “La salsa siempre ha sido preponderante en nuestra forma de vida”.
Junto a Douglas coincidían en que las actividades como los talleres y conversatorios vinculados al fenómeno musical, en el marco de un festival tan importante como el Suena Caracas, es un gran acierto por parte de la organización: “A la gente le gusta ver a los artistas en tarima, y estas actividades no tienen esa convocatoria, pero es mucho más bello encontrarse acá, en estos espacios más íntimos, con aquellos que quieran hablar e indagar más en la información que todos poseemos y que al compartirlo, podemos enriquecerlo.”
Texto: Leonardo Perdomo
