Caracas, 24 de abril de 2017.- Directamente desde un pueblecito cerca de Bilbao, y a unos 400 kilómetros de la capital de España, aterrizó en suelo venezolano José Ramón Martínez, codirector de la obra Carbon Club, producida por la compañía Markeliñe de Vizcaya, originaria de País Vasco, una pieza internacional que se presentó en la tarima de la plaza Diego Ibarra, los días 24 y 25 de abril.
Desde el confortable sillón del set de prensa del Festival de Teatro de Caracas 2017, Martínez manifestó que la puesta en escena de Carbon club busca tocar temas relacionados con los valores humanos. “Específicamente en los textos de esta obra se codean parlamentos en los que se pueden palmar temáticas como la amistad, la sexualidad, el trabajo, la muerte y el compañerismo. De igual modo, este codirector estableció que cada espectáculo es tan solo una forma de muchas para contar la misma historia, pero de diversas maneras.
Es importante destacar que la esplendorosa escenografía de Carbon Club fue totalmente construida en Venezuela, pero sobre todo, este integrante de la agrupación Markeliñe, estableció que “fue un verdadero placer descubrir que nos edificaron una escenografía maravillosa. De hecho me la llevaría, está mucho mejor que la nuestra, supera a la original con creses. Está muy bien elaborada, incluso hasta los más mínimos detalles estipulados estaban allí, en el sitio correcto”, enfatizó Martínez.
Otro de los puntos que resalta esta pieza es la reivindicación de papel que cumplen los trabajadores, y las dificultades que atraviesan. La trama de historia plantea escenas complejas en las que el espectador no sabrá en concreto si los personajes son vivos o muertos. En cuanto a esta puesta en escena la compañía Markeliñe de Vizcaya, siempre pretende jugar un poco con la metáfora, presentar escenas que transcurran de una forma muy visual. “Nosotros cada vez que tenemos una presentación, y vemos que las reacciones son distintas, eso nos gusta mucho porque nos hace plantearnos, cosas que no habíamos pensado y que podían ser planteadas en escena, sobre de cara ante un nuevo espectáculo” dijo .
Esta compañía tiene como propósito fundamental sorprender al espectador como les gustaría a ellos ser sorprendidos, comunicar cosas que a ellos les gustaría les dijeran y no conocen.
La pieza fue creada en el año 2005, y tomó un aproximadamente un año obtener el producto final. “Nosotros generalmente cuando tenemos un espectáculo empezamos con un proceso creativo, sobre que queremos contar o que deseamos decir y como lo vamos hacer, explicó José Ramón Martínez.
Esta puesta en escena busca que el público salga con una noción diferente, con respecto a la que llegó a la obra respecto a las temáticas que plantea. La invitación que todo el público disfrute de esta pieza, cuya metáfora plantea variadas reflexiones como: el valor de la amistad, el destino trágico, el coraje vital, la tierra profunda, las guerras cercanas y las reivindicaciones comunes… Pero, sobre todo, es un homenaje lleno de admiración a esos héroes anónimos que dieron su vida en el esfuerzo del trabajo digno.
Texto: Barrios Luna Yulexis / Fotos: Jacobo Méndez
