Luego de su publicación digital en mayo de 2020, se presenta en la 31° Feria Internacional del Libro de La Habana el cuadernillo titulado «¿Por qué el libro digital en tiempo de pandemia global?», de la investigadora y doctora en Ciencias Gerenciales Mariam Martínez, quien ha tenido una trayectoria reconocida en diversas instituciones vinculadas al Libro y la lectura en Venezuela, ocupando cargos gerenciales.

El estudio tiene como contexto la llegada de la pandemia en Venezuela, donde posterior al decreto de estado de Alarma en marzo de 2020, se produce el cierre de las bibliotecas y espacios culturales, así como la suspensión de actividades educativas y laborales.
En este sentido, la investigadora revela como el cierre de las bibliotecas nacionales y escolares en el mundo, según los reportes de la IFLA Federación Internacional de Asociaciones Bibliotecarias y Bibliotecas, propició una serie de acciones de este sector para garantizar el acompañamiento en los procesos de investigación, estudio y formación, con lo cual algunos países lograron compartir contenidos digitales, ofrecer préstamos a domicilio y en casos más específicos como China, tener la capacidad de desinfectar los libros, para evitar el contagio.
En el caso venezolano, y específicamente en su experiencia como presidenta de la Red de Bibliotecas de Miranda, cargo que ocupó desde el 2017 a 2021, manifestó que no contaban con los equipos tecnológicos, que le permitieran ofrecer los títulos de las colecciones existentes en la Red de Bibliotecas; señalando que las sanciones de las que ha sido objeto el país por parte de EE.UU, han limitado la inversión para garantizar el acceso a los bienes y servicios culturales.
La estrategia de Martínez fue compartir experiencia con sus homólogos en otros países y adaptar los protocolos referidos a su propia realidad. Lo que le permitió visitar todos los ejes del estado Miranda para de primera mano ofrecer al personal bibliotecario y promotores culturales herramientas que les permitieran atender a la población, con todas las medidas de bioseguridad y en atención a la responsabilidad social, que la institución demandaba.
La investigación ofrece también datos de estudios anteriores realizados en la nación latinoamericana, referidos al comportamiento lector (Cenal 2011-2012), dónde el 68,70% de los encuestados manifiesta leer periódicos; 50,20 leer libros y 40,90 realizaba lecturas por internet.
En cuanto al soporte, el físico ocupa el 72,3% de preferencia, frente al 7,9 del electrónico y el 1,4 del digital.
También destacó que tres años más tarde, en 2015, un estudio del Ministerio de la Cultura a través de los Imaginarios y Consumos Culturales, determinó que el 41 % leía periódicos, el 33 % libros y el 6% a través de redes sociales.
Importante destacar, que al analizar el soporte preferido por la gente, el 87% refleja físico y el 9% en digital.
Estos datos, aunados a las prácticas lectoras que generó la pandemia, producto de los cierres de las bibliotecas en el mundo, condujeron a que los usuarios, lectores e investigadores tuvieran que recurrir a la descarga de libros electrónicos, documentos en PDF, entre otros.
Aunque manifiesta Martínez, no tener con precisión la estadística de este consumo en formato digital, está investigación abre paso para que interesados en el tema puedan profundizar y ofrecer resultados que contribuyan a generar acciones enfocadas en políticas públicas mucho más acordes y adaptadas a los retos que las nuevas tecnologías y los tiempos históricos imponen.
Para cerrar indicó que la pandemia puso de manifiesto las desigualdades que existen en el mundo y las realidades compartidas, que son objeto también de futuros estudios.
