Caracas,16 de mayo del 2016.- Hace dos años, colectivos culturales y consejos comunales de la parroquia La Vega tomaron las instalaciones de lo que se llamó en ese entonces el pequeño teatro, con la finalidad de que reabriera sus puertas para todos los habitantes de este sector popular de Caracas.
El esfuerzo del Poder Popular organizado sumado al trabajo de la Fundación para la Cultura y las Artes (Fundarte) de la Alcaldía de Caracas dio como resultado la recuperación del Teatro Alí Gómez García, llamado así en homenaje a un luchador social y político que militó en la izquierda revolucionaria.
“Esto lo tenía una gente particular que no se lo prestaba a la comunidad. Sí era un teatro, pero privado”, explicó la vocera de la economía informal Carmen Goldillo, quien fue una de las pioneras junto a otras 10 personas que decidieron recuperar este espacio para los habitantes de La Vega.
“Yo me integré y hasta ahorita me he mantenido”, acotó la parroquiana, tras agregar que esta iniciativa le ha permitido conocer más a su comunidad y fomentar las actividades culturales.
“Hay que luchar todo”
Y es que para los habitantes de la comunidad esto no es un hecho fortuito, sino producto de una lucha reivindicativa que solo es posible en Revolución, así lo hizo notar Carlos Pinto, quien pertenece a los Circulos de Lucha Popular del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en la parroquia, y quien destaca que en las instalaciones del Alí Gómez García han realizado encuentros sociopolíticos.
Colocó como ejemplo el encuentro realizado en días pasados por los miembros de las Mesas Técnicas de Energía, quienes afinan detalles sobre el calendario de visitas para la entrega de bombillos ahorradores casa por casa.
“Aquí también puede venir cualquier grupo político, amigos del teatro a reunirse, cumpliendo con un cronograma que no choque con las actividades culturales y artísticas”, aclaró.
Dignifica la cultura
El principal aporte del teatro a la comunidad es servir como un espacio para aglutinar a 12 colectivos culturales, que ahora cuentan con un sitio donde ensayar sus propuestas artísticas que posteriormente son expuestas al público para que aprecien la creatividad con la que cuentan.
“En el caso de la parroquia La Vega, las casas están como muy pegadas, no hay espacio para realizar la cultura. Este ha sido un espacio para eso”, aseguró William Ochoa, director del teatro.
Ochoa refirió que en el recinto cultural realizan encuentros de danza, música, teatro; así como también ha servido para celebrar los actos de grados de niños, niñas y adolescentes de las instituciones educativas que hacen vida en el sector. El único requisito que solicita la directiva para hacer uso del espacio es contribuir con la limpieza.
Pero además, junto a Fundarte y la Misión Cultura Corazón Adentro, se llevan a cabo diversos talleres de formación, entre los que se pueden mencionar: cuatro, percusión, teatro y reciclaje.
Ochoa resaltó que este espacio no tiene nada que envidiarle a otros, ya que a pesar de lo pequeño de sus instalaciones, es muy acogedor; cuenta con un balcón, butacas, una pequeña sala de usos múltiples, así como instalaciones necesarias para recibir a sus visitantes.
“Los vegueños estamos realmente orgullosos de que nos dieran este espacio cultural, porque nos dignifica como trabajadores culturales”, resaltó el cultor, quien manifestó que la labor no solo se realiza en esas instalaciones sino que también buscan expandirlo por todos los sectores de la parroquia con la finalidad de recuperar su memoria histórica y difundirla.
“En líneas generales, fortalecer la historia nuestra, esa que no aparece en los libros, explicó Ochoa, al tiempo que enfatizó que no se trata de llevar cultura a la comunidad sino de un intercambio entre los grupos que hacen vida en el teatro y los que aún no lo están.
Espacio para la paz
Mariangel Herrera, de 17 años, pertenece al Grupo de Teatro Telón Mágico y asegura que el espacio y las actividades que allí desarrollan le sirven para compartir. “En el teatro queremos que la gente venga, disfrute, comparta y que trate de pensar solo en arte, no en las cosas malas como las drogas”, aseveró.
Las tardes de guarachas o poemas son parte de las actividades en las que se ven inmersos los abuelos y abuelas de la comunidad. Para la comunidad ahora lo importante es mantener las instalaciones en condiciones óptimas para que puedan ser disfrutadas por las futuras generaciones.
VÍCTOR LARA QUINTERO / CIUDAD CCS
