
Bajo el cielo de las Lomas de Urdaneta, vivimos una jornada mágica cargada de fe, color y el repique de los tambores para rendir tributo a la Cruz de Mayo. Una tradición que nos une y nos recuerda la riqueza de nuestro patrimonio inmaterial.

Desde la Alcaldía de Caracas, a través de la Secretaría de Protección y Desarrollo Social, y en un esfuerzo conjunto con Fundarte e IMERCA, seguimos impulsando el reconocimiento de nuestras raíces. No es solo un velorio, es un encuentro de saberes donde la comunidad se abraza para proteger lo que nos define como caraqueños.

¡Que la Cruz siga bendiciendo nuestras cosechas y fortaleciendo nuestra identidad!
