Caracas, 28 de abril de 2017.- Yolanda, César, Mario y Julia son cuatro venezolanos que actualmente viven en diferentes situaciones, dos de ellos emigraron hace 14 años de Venezuela para los Estados Unidos y los otros dos siguen apostando a su país, luchando para terminar de ver crecer a sus hijos en la tierra que les ha dado tanto, sobretodo calor humano.
Durante la historia que se pudo apreciar en el Teatro Alberto de Paz y Mateo, se observó cómo Yolanda y César, una pareja de venezolanos que viven en un pueblito del estado Portuguesa, con humildad, valores y buenas costumbres, pero sobretodo con ganas de salir adelante a pesar de las diferentes circunstancias que se van presentando en el camino de la vida.
Yolanda, se aferra por continuar en su país, pero César, su esposo, un mecánico que le gustaría disfrutar de diferentes experiencias, ya que su hermana Julia en compañía de su esposo Mario y sus hijas se fueron del país hace 14 años, y ella le hablaba de la manera en cómo viven en los Estados Unidos y decidió arreglar sus papeles sin consultarle a su familia e irse de Venezuela.
César al darle la noticia a su esposa, pensando que ella quería irse del país al igual que él, le dio la mayor lección de vida, le habló de su familia, del calor humano, de que a pesar de que no poseen riquezas viven dignamente y han salido adelante trabajando por que Venezuela salga adelante con su aporte.
En este montaje se pudo observar el dolor de ver como existen familias divididas, quizás no por elección sino que fue la mejor opción que tuvieron para el momento, la palabra exilio siempre ha estado en nuestro vocabulario, los venezolanos que se van, lo hacen dejando atrás sus raíces, anhelando volver, pero se van adaptando al país que deciden tomar como su segundo hogar.
Por otra parte, están los que se quedan, pierden a los que se fueron, entierran a los padres y son los custodios de la memoria en silencio.
Aníbal Grunn, escritor y director de la obra, señaló que “es una pieza que apunta hacia la venezolanidad, hacia al cómo ser venezolano, es una obra de mucha vigencia en la actualidad en la cual andamos con el tema de la inmigración, la gente que se va, de cómo hay que quedarse y no irse, de cómo Venezuela se hace en Venezuela, de cómo se pelea desde adentro, como se lucha desde adentro para tener un mejor país y para ser mejores venezolanos”.
Asimismo, destacó que esta es la sexta vez que la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa participa en el Festival de Teatro y estaban felices.
“El día que no nos inviten nos colocaremos muy triste, porque son nuestra gente, son nuestra familia son la gente que piensan como nosotros y como todos los venezolanos que pensamos y sentimos que un país se hace trabajando, que un país se hace luchando, enfrentando el día a día, los hechos que vamos planificando para que los jóvenes tengan cada día un mejor país para que nuestros hijos puedan disfrutar de una mejor Venezuela, no hay otra alternativa”, puntualizó Grunn.
Por otra parte, reseñó que “la obra lleva un año desde que la estrenamos en Guanare y hemos realizado varias funciones, pero es la primera vez que salimos de allá con la obra y obviamente como todo principio uno tiene miedos y es normal, no de la obra porque estoy muy seguro, sino miedo de cómo va a reaccionar la gente y que van a pensar, en Guanare la gente se emocionaba mucho”.
La Compañía Regional de Teatro de Portuguesa tiene 26 años de fundada, con un elenco estable, conformada por un equipo de trabajo, pero que se dedica hacer trabajos de calidad.
Texto: Liani Mendoza/ Fotos: Luis Bobadilla.





